La noche envuelve las luces de colores, mas estas no se apagan. Los edificios brillan tanto que no son siquiera acariciados por la oscuridad. El lago es atraído por la ciudad y la luna apenas si es reflejada en él. El amarillo cubre los árboles en el camino donde los coches van hacia la ciudad... Los coches. Al parecer no sólo el lago es atraído por aquellas luces multicolores, sino también las personas. ¿Qué no la noche es para dormir? Esta ciudad no duerme. Apuesto a que se ve más viva en la noche que en el día. Aquella ciudad goza de soñar despierta. Las luces realmente opacan la belleza inigualable de la verdadera fuente de luz, de la que gracias a ella la ciudad puede vivir de noche: La luna.

¡Hola Cristi!
ResponderEliminarPreferí leer la descripción antes que ver la imagen, creo que proporcionas detalles que me ayudaron a crear una imagen en mi mente. Y que luego al compararla con la real, hubo elementos que coincidían. Considero que la descripción sí tiene coherencia. Sólo hay una parte de una oración que no comprendí: “Los coches”.
Ortografía: Desde mi punto de vista empleaste correctamente la puntuación y los acentos. Nada más encontré un pequeño detalle: “no solo el lago es atraído” creo que la palabra “solo” en este caso lleva acento.
Pienso que tu objetivo sí se logró, porque a mí sí me transmitiste la sensación de estar ahí, pensé en una ciudad como Nueva York. Y coincido contigo “se ve más viva en la noche que de día”. También tu comentario final me parece muy adecuado: “Las luces realmente opacan la belleza inigualable de la verdadera fuente de luz, de la que gracias a ella la ciudad puede vivir de noche: La luna.”, es tan cierto, la luz tan pura y bella de la luna es ignorada completamente en ciudades como la que describes.
Hola a ambas.
ResponderEliminarComo vimos en clase, su trabajo nos gustó mucho a María Luisa y a mí. Han establecido un muy buen diálogo.
Enhorabuena a las dos.
Un abrazo,
Sara.